Atención plena: tu secreto para aumentar la concentración

Atención plena: tu secreto para aumentar la concentración

Multitarea, un timo para nuestra época

Es falso que nuestro cerebro esté preparado para atender a dos procesos cognitivos simultáneamente. Por eso no mantenemos un nivel de concentración adecuado cuando ponemos el modo multitask.

¿Te cuesta concentrarte? ¿Estás haciendo algo y pensando en otra cosa? ¿Has olvidado lo que es dar un paseo, escuchar música, hacer deporte, leer… sin estar pendiente de otras tareas a la vez?

Y en el trabajo, ¿vas saltando de una actividad a otra? ¿O las realizas aparentemente de forma simultánea? ¿Crees que eres poco efectiva si no estás trabajando en dos o tres tareas?

Por ejemplo ahora, quizás estés leyendo este artículo en diagonal mientras compruebas si has recibido mensajes y hablas por teléfono.

Nos han vendido la multitarea como una solución para estar a la altura en esta sociedad tan demandante. Menos mal que la neurociencia está demostrando lo que muchos intuíamos, que ya no funciona.

El diario The Guardian publicó un artículo titulado Por qué el mundo moderno es malo para tu cerebro explicando lo agotador que resulta separar lo importante de lo trivial en la maraña de hechos, pseudo hechos, cotilleos y rumores que se hacen pasar por información y que nos golpea constantemente.

Según el neurólogo Earl Miller, nuestro cerebro no está adaptado para la multitarea. En lugar de hacer varias cosas a la vez, cambiamos de una a otra con gran rapidez. Se crea la ilusión de que estamos trabajando en muchas cosas simultáneamente cuando en realidad saltamos de tarea en tarea con la consiguiente pérdida de concentración y eficacia.

Si es tan malo, si resta concentración y bienestar, ¿por qué lo seguimos haciendo? Porque al cerebro le encanta la información, está diseñado para buscar conocimiento.

Nos dice Miller que nuestros cerebros se desarrollaron mucho antes de la era de la información en la que vivimos. Sin teléfonos inteligentes, internet, Google ni ordenadores. Entonces sí tenía sentido la multitarea.

Pero hoy, considerando la cantidad de información que nos bombardea y lo gratificante que esto es para nuestro cerebro, tenemos que hacer un esfuerzo para estar presentes de verdad. Es recomendable reeducar nuestra forma de pensar. Filtrar.

Necesitas probar la “atención plena”

Te traigo una definición que me encanta, de Beatriz Muñoz:

“La atención plena propone una forma de relacionarnos con nosotros mismos y con lo que nos pasa que es diferente a la manera en la que lo hemos venido haciendo hasta ahora. Nos permite parar, ver y decidir la respuesta que queremos dar ante los que nos está sucediendo, en lugar de reaccionar arrastrados por las circunstancias.”

Esto es “mindfulness”. Elegir ser consciente del momento presente. De forma completa.

Hay que reconocer que es no es fácil pasar de la multitarea a la atención plena. Por si tienes alguna duda prueba a contar hasta veinte. Lo normal es que no llegues a diez sin que tu pensamiento se desvíe a ese email que no has enviado o al sonido de tu móvil que avisa de que tienes un mensaje.

No pasa nada. El mindfulness se basa en el respeto y la amabilidad, empezando por una misma. Y los beneficios de soltar el pasado, dejar el futuro donde está y vivir el ahora son tan grandes que compensan el esfuerzo que hagamos por cambiar.

Con la atención plena se busca  en primer lugar calmar la mente, evitar que salte de un pensamiento a otro, de una emoción a otra. Esto tiene como resultado descubrir los beneficios de estar presente en el ahora: aceptación, tranquilidad, concentración, observación de los sentimientos y pensamientos sin juzgarlos.

Hoy te propongo practicar para estar centrada en tu respiración. Como cualquier otra habilidad, la atención plena debe aprenderse. Lograrás mayor concentración cuanto más a menudo la practiques.

Notarás que al principio solo podrás mantener la atención en el objeto unos segundos. Cada vez que te des cuenta de que ya no está en la respiración vuelve a traerla de forma amable.

Aquí no hay juicios ni reproches, no lo estás haciendo bien ni mal. Estás dando un pequeño paso hacia el bienestar y el equilibrio.

Práctica: Atención plena en la respiración

En general:

  1. Encuentra el lugar para practicar cada día unos minutos. Necesitas que sea tranquilo y que no te interrumpan mientras haces el ejercicio.
  2. Decide el momento en que vas a practicar. Para empezar bastarán unos minutos, luego lo puedes ampliar si quieres.
  3. La postura. Colócate en una postura cómoda, tumbada o sentada, que te permita relajarte.

Practica con el siguiente podcast, de Gustavo G. Diex. Es el que uso yo, muy agradable de escuchar. Te va guiando con su voz aunque deja momentos de silencio para no interferir con tu concentración.

Prueba a regalarte unos minutos, inviértelos en mejorar tu concentración. Merece la pena salir del bombardeo informativo en el que vivimos y cambiarlo por comportamientos más equilibrados y sanos.

¿Practicas mindfulness? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Si es la primera vez, ¿qué te parece? ¿Cuántos segundos de atención plena has logrado la primera vez?

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