Multiplica por tres tu creatividad en la empresa

Todas necesitamos algo de inspiración para volver a crear, mira las técnicas que te propongo

Multiplica por tres  tu creatividad en la empresa Todas necesitamos algo de inspiración para volver a crear, mira las técnicas que te propongo

Oh, no. Tienes que escribir un artículo, planificar los próximos seis meses de trabajo, crear la parte práctica de uno de tus cursos… y no se te ocurre nada.

O lo que se te ocurre es tan aburrido y está tan trillado que prefieres dejar la página en blanco.

Si trabajas por tu cuenta como mujer empresaria, profesional autónoma, emprendedora, artesana… sabes que casi todo lo que pasa en tu entorno profesional está relacionado con la creatividad. Con tú creatividad.

Crear es una costumbre para ti, además te gusta porque si no estarías haciendo otra cosa.

Pero hay ciertas ideas respecto a la creatividad que son erróneas, que están muy arraigadas en nosotras y nos pueden frenar. Leí algunas de ellas en un artículo de Demian Farnworth

  • La inspiración llega cuando llega
  • El hemisferio derecho de tu cerebro debe ser el predominante
  • Aparece de la nada
  • Hay que estar un poco loca, ser algo extravagante, para crear

Tal vez te suenen. En realidad no solo son solo mitos, son excusas. Puedes añadir las tuyas, o mejor, seguir leyendo.

¿Un método para ser creativas?

Parece un contrasentido y lo es. Aunque sea necesario tener  una rutina, un orden, a la hora de llevar a cabo nuestras tareas, puede ser abrumador obligarnos a ser creativas en ese entorno.

Las ideas más originales suelen surgir cuando estamos pensando “out of the box”, de forma poco convencional.

Por eso hay que diferenciar el espacio para crear, y el espacio para desarrollar y llevar a cabo esas maravillosas ideas innovadoras que hemos tenido.

La Musa te encontrará si la estás buscando, pero ten en cuenta que ella frecuenta la zona más libre de tus pensamientos, esa en la que no te pones límites y te dejas llevar como cuando eras una niña.

Empieza por quitar límites

En esta sociedad tan estructurada, en la que todo tiene etiquetas (y ya no hablo de forma figurada), es gracioso que llamemos “lluvia de ideas” a una supuesta técnica en la que todos aportan ideas por más descabelladas que parezcan, durante un tiempo determinado.

Metemos la creatividad dentro de unos límites de espacio-tiempo concretos. Luego la procesamos y la enlatamos.

Y nos cuesta, quién no ha estado en una de estas reuniones y ha pensado “Pero, ¿qué digo yo ahora?”. Normal, la creatividad no funciona así. Puede que acaben surgiendo buenas ideas a base de decir lo que pasa por la cabeza de los asistentes, pero el proceso en sí es limitante.

Lo mejor es dejar espacio al ingenio, a la creación.

No siempre vas a dar con “La Idea”

Asúmelo. Vas a tener decenas de ideas mediocres y solo en ocasiones lograrás crear algo realmente inspirado, original, grande, que suponga un cambio para ti y para otros.

Y no porque lo diga yo, eso les pasa a las mejores mentes creativas de cualquier área.

Siendo creativa puedes haber hecho un curso que no le interesa a nadie, puedes haber descrito el esquema de una nueva línea de negocio que es impracticable, puedes haber dado una conferencia que no llegue al público. Cierto.

Pero todo eso no hace más que acercarte a la idea genial, el producto imprescindible o el servicio que buscan tus clientes potenciales.

Técnicas sencillas que te ayudarán a ser creativa. Seguro.

Te las detallo, no por orden de importancia porque eso es relativo. Las que me valen a mí puede que no sean las que más se ajustan a tu forma de crear.

Técnica Moliere, ¿la conoces? Puede que por ese nombre no pero seguro que la has practicado más de una vez. Sencillamente, es plantearle un problema o una cuestión a alguien completamente ajeno a ámbito al que pertenece.

Por eso se llama también “ojos limpios”, porque la respuesta no estará condicionada con las mil vueltas que le habrás dado al tema si eres como yo. Y así te aportará una visión diferente desde la que trabajar creativamente.

Ya he hablado del brainstorming. Mi recomendación es que uses esta técnica de forma inteligente, tanto si la practicas sola o con tus colaboradores.

Ten en mente el problema que quieres solucionar o el tema que quieres desarrollar durante una semana por lo menos antes de la puesta en común. Deja que tu mente busque respuestas en modo silencioso, de fondo. Y cuando surja alguna idea, por absurda que parezca, anótala con detalle para que no se te olvide nada. Verás como las reuniones así son mucho más creativas.

Rodéate de creatividad e inspiración. A diario si es posible. ¿Qué te inspira? ¿Quién te inspira? Tenlo presente y cerca.

Usa Wordle.net o herramientas similares que te permitan hacer mapas mentales o nubes de etiquetas. Puede que estés escribiendo mucho pero ¿qué transmites? Saberlo te ayudará a ver si te está faltando inspiración, si te sobran límites.

Técnica Leonardo da Vinci. Si te gusta dibujar esta técnica te será muy útil. Si no te gusta dibujar, como a mí, tranquila porque hacerlo solo es un medio para llegar a conclusiones creativas.

Ten en mente el problema que quieres solucionar y dibuja. Pero no el problema en sí, o un esquema, no. Déjate llevar por la intuición y plasma en el papel lo que quieras. Puede empezar por garabatos, formas sencillas. Usa colores si quieres. Relájate y no te censures. Usa tantas hojas como necesites.

Luego examina “tu obra” y movida por la misma intuición escribe al lado de cada dibujo, garabato, ilustración, lo que te sugiere. Saca tus conclusiones y si crees que te puede resultar útil pon el dibujo más inspirador en lugar visible.

Los Seis Sombreros para Pensar, de Edward de Bono. Aunque es una metodología usada más para toma de decisiones, también tiene su aplicación como disparador de la creatividad. Imagina seis sombreros de distinto color, imagina que cuando te pones uno de ellos solo puedes pensar siguiendo una pauta.

  • Sombrero blanco: eres objetiva, te basas en datos y números.
  • Sombrero negro: eres crítica, ves los factores negativos, la cautela, eres lógica.
  • Sombrero rojo: eres emocional, intuitiva, escuchas a tus sentimientos.
  • Sombrero verde: eres creativa, fértil, tienes nuevas ideas.
  • Sombrero amarillo: eres optimista, surgen pensamientos positivos.
  • Sombrero azul: tienes una visión global, organización.

Anota las conclusiones a las que llegas usando cada uno de los sombreros, verás cómo se multiplica tu creatividad.

Me gusta este vídeo (en inglés) que habla más a fondo de este método, clic.

Dale tu toque único y genial

“Los grandes artistas copian. Los genios roban”, Pablo Picasso

“El secreto de la creatividad es saber esconder tus fuente”, Albert Einstein

No hay nada nuevo bajo el sol. No temas inspirarte, “robar”, las ideas de otros. Lo que hará que sea único es el proceso personal al que lo sometas después. Une los puntos de forma diferente, llega a otras conclusiones, súmale a esa idea original tu esencia creativa.

Acepta el reto de usar tu cerebro de forma inusual. Ser creativa es imprescindible en el camino que has elegido para trabajar y vivir de forma diferente. Si te atreves a saltar convencionalismos y a manejar todo tu potencial creativo verás el resultado inmediato en tu empresa y en tu propio bienestar.

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